La actividad física simula cuando nos enfrentamos a una situación de stress, donde hay que moverse más rápido. Mientras mejor entrenado esté, mejor podrá enfrentar estas situaciones, logrando además un mejoramiento integral de las funciones del cuerpo. |  |
Entre los beneficios generales del ejercicio están: Mayor eficiencia en las contracciones del corazón: cada contracción impulsa más sangre, mejorando la oxigenación de los tejidos. Disminuye la formación de trombos ya que mejora la velocidad de circulación de la sangre. Aumenta la resistencia a las enfermedades infecciosas y mejora la cicatrización de las heridas ya que fortalece el sistema inmune. Favorece la vasodilatación capilar, asegurando un óptimo flujo de nutrientes a los tejidos y una adecuada eliminación de desechos tisulares. Favorece la "quema" de la grasa. Permite una mayor movilidad de articulaciones, músculos y tendones, disminuyendo la posibilidad de lesiones en los movimientos de la vida diaria. Mejora la coordinación, haciendo que los movimientos sean más seguros y rápidos. Promueve fijación de calcio en el hueso lo que previene la osteoporosis. Libera endorfinas, que producen una sensación de bienestar, lo que lleva a la disminución del consumo de alcohol, drogas y tabaco. Disminuye la ansiedad y el estrés. Favorece un adecuado funcionamiento intestinal.
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